Brasil
Cuando estuvimos buceando en Los Roques (Venezuela), conocimos una familia argentina que nos contó maravillas acerca de una pequeña isla brasileña llamada Fernando de Noronha. Posteriormente, en varias ocasiones, nos hemos planteado ir pero no ha sido hasta este año cuando nos hemos decidido a visitarla.
Fernando de Noronha es un archipiélago volcánico situado a una hora de avión de Recife y a 4 de Río de Janeiro. Su isla principal, está rodeada de preciosas playas de arena dorada (alguna de ellas catalogada entre las más bonitas del mundo). Además, pequeños islotes (peñascos en algún caso) asoman de las aguas color esmeralda justo en los lugares adecuados para que el paisaje sea inmejorable.

Hasta septiembre la costa que da hacia el continente (mar de dentro) cuenta con unas aguas calmadas, pero a partir de esa fecha se suelen formar grandes olas lo que permite que todos los años en febrero se celebre una prestigiosa prueba internacional de surf.
El buceo es, después del surf, la actividad más realizada en la isla ya que sus fondos volcánicos, la gran vida de los mismos y la claridad sus aguas hacen que sea uno de los mejores destinos de sudamérica para su práctica.